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8 abr. 2010

¡Una nueva posibilidad de jugar! (Texto de Cristina García Oliver)


Apocalípticos o integrados, biologicistas o psicoanalíticos, pero sobre todo juguetones...

En el fragmento de la interesantísima nota de Eva Tabakian sobre el juego en los seres humanos, encontramos varios puntos de interés.

En primer lugar, a nivel teórico, la discusión entre 'biologicistas' y 'psicoanalíticos'. Los primeros estarían representados por Stuart Brown y, según la autora , “(su) ideología queda en evidencia por el uso de palabras como 'especie'; la homologación del mundo animal y el humano, la naturalización de los conflictos y el optimismo simplista, que hacen del individuo que la neurobiología propone un hombre liso, sin humor, que evita sus pasiones y las sustituye por los paisajes placenteros de lo convencional. Esto se ve reforzado por las imágenes elegidas por Stuart Brown para ilustrar el video en el que propone su teoría acerca del juego (http://www.youtube.com/watch?v=Ou1oWU-VcFc). Todas ellas tienen el aspecto idílico de las postales o de los afiches de películas norteamericanas que postulan la posibilidad siempre a mano de lograr la felicidad completa".

Flesler, por su parte, señala que no todos los niños juegan, lo cual indica claramente que el juego no es una conducta "natural" en el ser humano. Para jugar, el niño o el ser humano adulto necesitan de un espacio, simbólico, claro; el espacio entre el niño deseado (se supone, por los padres) y el niño real. Esta distancia es la que permite y habilita al ser humano al juego. Vivir, dice Flesler, no es igual a existir. Entendemos que por "vivir" , Flesler se refiere al mero hecho biológico de respirar, en tanto existir sería, en sintonía con teorías más existencialistas, hacer uso de la libertad que ese espacio entre el niño esperado y el niño real permite, o sea, tener un proyecto. Creemos sinceramente que a lo mejor estas posturas no son tan antagónicas como podría pensarse y que, si bien el concepto de Brown parece más limitado que el de Flesler, ambas miradas se pueden complementar.

En todo caso, dejaríamos al Dr. Omar López Matos que en su curso "La biología de la moralidad" nos ayude a comprender y dilucidar este dilema. El mismo se dictará los miércoles 12 y 19 de mayo próximos. Más información en: http://espacioy.blogspot.com/2010/03/para-evolucionistas.html

Preferimos tomar el siguiente párrafo donde Tabakian glosa y cita a Brown, e invitar a los lectores de nuestro blog a escribir, dibujar, pintar o, en definitiva, crear su propio 'historial de juego personal'. En palabras del autor, vayan "hasta la imagen más clara, alegre y juguetona que tengan y comiencen a construir desde esa emoción la forma en que se conecta con su vida actual y encontrarán que pueden cambiar de trabajo o serán capaces de enriquecer su vida priorizándolo y prestándole mayor atención"

¿Cuál es la imagen más clara , alegre y juguetona que usted tiene? ¿Cómo se conecta esta imagen con su vida actual?
No nos interesa que cambie necesariamente de trabajo. Simplemente, que juegue y que nos cuente lo que siente en este blog. Puede ser anónimo.
¿A qué jugaba de niño? ¿Cuáles fueron sus primeros juegos? ¿Qué juguetes tenía y cuál o cuáles le gustaba más? ¿Qué le pedía a Papá Noel y a los Reyes que le trajeran de regalo? ¿Con cuál regalo disfrutó más? ¿Qué sintió entonces? Y ahora ¿juega? ¿A qué? Si pudiera tener un juguete ahora, ¿cuál pediría?. No necesariamente tiene que ser un juguete caro, ni un juguete cualquiera o convencional.


Como siempre decimos, es cuestión de animarse.

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